Que es el amor? una pregunta que se ha formulado tantas veces en tantas mentes. Lo cierto y lo único que puedo asegurar es que en el amor uno deposita sus deseos en la otra persona, esa persona amada se convierte en un objeto de deseo. Entiéndase; si mi perversión es fantasear con botas negras, entonces voy a querer que mi nuevo objeto de deseo se ponga dichas botas negras. Siendo perversión por definición cualquier acto placentero de naturaleza sexual que no apunte a la reproducción, es decir cualquier meta, objeto, vestimenta, idea, escenario, situación, palabras, personas, partes del cuerpo o cosas que atraigan en la sexualidad y tengan nada que ver con reproducirse.
En este punto la idea obvia es que el amor y la perversión están de la mano. Depositar la perversión propia de uno en otra persona es decir te amo. Quiero que vos vistas esas botas que tanto me encantan = te amo a vos.
El romanticismo toma un lugar único, siendo un fenómeno de perversión permitida y bien vista. Por lo dicho anteriormente, acaso las velas, las rosas, el perfume, la buena ropa, la música romántica, la champaña entre otros clásicos románticos apuntan en algún sentido a la reproducción? por supuesto que no! no son mas que fetichismos, ideas sobre el amor para gastar dinero y de alguna manera reprimir los verdaderos deseos y perversiones personales y tratar de reemplazarlas con estas que al final siguen siendo perversiones, solo que bien vistas.
Al final del día lo que se debe buscar en la pareja, en el amor, es el verdadero deseo de la otra persona, sus perversiones y tratar de cumplirlas, y personalmente dejar atrás esas ideas heredadas e inventadas por otros y conocer realmente que es lo que queremos, con que fantaseamos, que perversión tenemos y lo mas importante, compartirlo con la otra persona.
Moraleja del día; no hay nada mas romántico que decir tu perversión a la persona que amas.
Y yo les pregunto; cada uno sabe cual es su propia perversión?